El 11 de junio, Novo Nordisk comunica un incidente de seguridad: acceso no autorizado a «un número limitado» de sistemas internos y copia de datos no públicos, incluidos datos seudonimizados de ensayos. El fabricante de Ozempic y Wegovy no habla de cifrado de planta ni de parón de producción.

Entre el 14 y el 16 de junio, FulcrumSec reivindica y filtra. El grupo dice que el acceso viene de marzo, que sacó 1,3 TB y que exigió 25 millones de dólares que no se pagaron. Reuters no verifica el dump.

Lo que Novo no valida

Circuló un inventario de «modelos de IA» de Novo. La empresa no lo valida. Este archivo no lo trata como hecho. El comunicado oficial habla de sistemas internos limitados y de datos de ensayos seudonimizados. Ahí se queda la parte confirmada.

Es extorsión farmacéutica sin el teatro del 8-K estadounidense —Novo cotiza en Copenhague y Nueva York, pero el aviso sale por GlobeNewswire, no por un Item 1.05 de materialidad al estilo West—. El rescate de 25 M$ es claim del grupo. El no-pago también, aunque encaja con la línea pública de no negociar.