El 24 de junio, Europol y Microsoft anuncian la tercera temporada de Operation Endgame. La policía neerlandesa ya había golpeado SocGholish el 18. El recuento conjunto: 326 servidores, 142 dominios, 27 millones de credenciales, 41 millones de euros en cripto.
La parte que nos toca: StealC y Amadey. Microsoft DCU tumba más de 200 C2 de esos dos. En las dos primeras semanas de mayo, los dos malware se ligaron a más de 140.000 equipos.
No es el ransomware. Es la fábrica
Endgame no persigue al grupo que cifra el hospital. Persigue al loader que mete el stealer, y al stealer que vende los logs. SocGholish (FakeUpdates) sigue siendo la puerta del navegador: el “actualiza tu Chrome” que acaba en un stager. StealC y Amadey son el producto. El ransomware es el cliente de esa cadena.
Por eso esta pieza es on-brand. No es un 8-K de una farmacéutica. Es el desmontaje, otra vez, de la tubería que llena los marketplaces de logs.
Temporada tres
Las dos primeras oleadas de Endgame ya habían tocado IcedID, SystemBC, Smokeloader, Pikabot, Bumblebee. Esta vuelve a StealC y Amadey —que ya habían sido “derribados” antes— y a SocGholish como distribuidor. El recado operativo es el de siempre: un takedown de C2 no mata la familia; la obliga a mudarse.